El valor del Espectro Radioeléctrico
06 Jul

El valor del Espectro Radioeléctrico

Las telecomunicaciones en general han tomado un rol importante para las economías de los países, la pandemia nos ha evidenciado hoy mas que nunca la importancia de estar conectados y bajo ese entendido nos ha mostrado nuevos caminos de productividad haciendo uso del Internet.

Un elemento importante en las telecomunicaciones es el espectro radioeléctrico, hoy en día este recurso reviste especial significancia para las economías modernas, dado que los servicios que soporta han tenido un crecimiento exponencial, especialmente impulsado por el alto uso que la población realiza de las aplicaciones móviles y porque es la herramienta esencial para el despliegue de la conectividad, ya que en comparación a las redes fijas, requiere menor despliegue de infraestructura física, por ende menores costos de instalación y mantenimiento, sobre todo en zonas remotas o con población dispersa en el territorio; pero no siempre fue así, en el pasado el espectro era un elemento de red que soportaba las redes cableadas de los teléfonos en nuestras casas, y para ese entonces había suficiente espectro y se podía usar con “baja eficiencia”, por lo tanto su valor no era significativo.

El espectro radioeléctrico que desde el punto de vista físico es uno solo, es decir, tiene las mismas características y comportamientos en cualquier parte del planeta, desde un punto de vista práctico se puede considerar diferente, ya que depende del uso al que se le destine y dicho uso depende de cada país (o administración).

En otras palabras, el espectro radioeléctrico es tan diferente como diferentes son las capacidades y niveles de desarrollo de cada país, por ejemplo, un país A con despliegue de tecnologías de baja velocidad y reducida cobertura de telecomunicaciones en su territorio, tiene un valor del espectro menor respecto de un país B con alto porcentaje de su territorio cubierto y tecnologías de punta desplegadas.

Seguramente en el país B la población da por hecho el acceso a Internet y construye su sistema de educación y su productividad bajo ese entendido por defecto, mientras que en el país A el mero desconocimiento en el uso adecuado del Internet, será una barrera para poder desplegar y ofrecer los servicios disminuyendo los beneficios a la población, que seguramente lo considera un lujo.

En el caso descrito se puede hablar de la existencia de un valor social inherente al uso del espectro, donde se busca que dicho valor supere por amplio margen los costos de despliegue del servicio impulsando el crecimiento económico y el desarrollo social.

Este es sólo uno de los aspectos que se deben tener en cuenta a la hora de valorar el espectro, este recurso le pertenece a cada país, la gestión y el control por lo general se encuentra a cargo de entidades estatales que ejercen funciones administrativas sobre el espectro y generan las reglas de explotación del mismo (en el marco del respeto del reglamento de radiocomunicaciones, documento técnico y administrativo que tiene nivel de tratado internacional).

El espectro posee algunas características interesantes, por ejemplo, no se deteriora con el uso, así sea intensivo (no agotable); pero no es infinito, es decir, una porción de espectro dentro de un área determinada tiene limites determinados frente a su uso; no se puede almacenar, por lo tanto, el no uso en determinado momento no es posible recuperarlo; no se puede importar o exportar; la mayoría de la literatura lo considera escaso, por lo tanto, si no se hace un uso racional y eficiente (eficiencia técnica y económica) se ocupa fácilmente ya que su demanda es creciente y esto disminuye su poder productivo, adicionalmente es heterogéneo ya que diferentes bandas de frecuencias se destinan para diferentes usos, todo lo anterior hace que la caracterización económica del espectro sea todo un desafío.

La administración del espectro ha cambiado con el tiempo, desde siempre se ha segmentado, imponiendo muros de contención entre las diferentes bandas para diferenciar usos, no obstante, el avance y la convergencia tecnológica y de servicios, la necesidad de más y más espectro que soporte la alta demanda, por ejemplo, de banda ancha inalámbrica, han hecho que cambien los paradigmas y la administración se oriente a los usos del espectro que mejoren los beneficios a la población.

En esta línea, los países con mayor uso del espectro buscan la mayor eficiencia del mismo y han encontrado mecanismos técnicos orientados a la compartición de infraestructura, compartición de espectro, usos regionales, espacios en blanco con el uso de bases de datos de geolocalización, radio cognitiva, entre otros, que requieren reglas flexibles de administración como acceso al espectro compartido, dinámico, ligero, secundario, etc.

Una de las formas más tradicionales de establecer valores del espectro es por medio de fórmulas matemáticas rígidas, que no reflejan el comportamiento de la posible escasez del recurso, sino que cubren un conjunto de costos administrativos parametrizados por banda de frecuencia, ancho de banda, potencia, cantidad de población en un área determinada (no necesariamente atendida por el servicio).

No obstante, una aproximación mas precisa requiere una valoración por componentes, utilizando la forma estándar para valorar un producto o servicio, pero adaptándola al caso del espectro y sus particularidades. En este sentido se puede evaluar por ejemplo el costo de oportunidad de obtener una determinada porción de espectro, calculando en cuanto se reduce el costo de provisión de un servicio si tiene acceso a la porción de espectro en cuestión, evaluando los beneficios adicionales que obtendrá por el poder de mercado que le puede dar tener este espectro y lo que la regulación le permita realizar con dicho espectro (nuevos usos, mercado secundario, opciones de renovación, etc) y finalmente teniendo en cuenta el costo de capital.

El administrador de espectro debe hacer este complejo ejercicio de la mano de expertos que puedan estimar con cierta precisión los ítems mencionados, aquí normalmente se presenta una asimetría de información, pero no es el único ejercicio, un complemento a este es realizar un análisis comparativo detallado de los valores de porciones de espectro similares en otros países, claro en este caso se requieren también variables relacionales entre países que permitan la estandarización y normalización de los valores.

Un modelo más avanzado y por ende más preciso, es la aproximación del precio de mercado que complementa el costo de oportunidad con interacciones de competencia yendo hacia una caracterización detallada del modelo de negocio y la proyección del mismo para un determinado interesado acoplándolo a un determinado comportamiento, por ejemplo, en una subasta. Esto hace que sea mas complejo aún porque el administrador no podrá caracterizar con precisión el comportamiento ni la estrategia de un interesado, pues son elementos que hacen parte del secreto comercial.

En resumen, la valoración del espectro es un trabajo de expertos que puedan caracterizar adecuadamente un modelo acorde con las intenciones y necesidades de una administración en particular, así como de las variables de desarrollo y mercado de un determinado país.

Bibliografía

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